En un contexto global marcado por el conflicto en Medio Oriente, la volatilidad de los mercados energéticos y condiciones financieras más exigentes, Santander Chile proyecta que la Región de Los Lagos enfrentará un escenario mixto, con costos al alza y una demanda heterogénea, aunque con expectativas levemente optimistas para el segundo semestre.

La zona mantiene oportunidades asociadas a proyectos inmobiliarios, la industria salmonera, el turismo y servicios regionales, junto con desafíos relevantes para actividades expuestas a precios internacionales, logística e insumos importados.

El análisis fue presentado por Fernando Larraín, vicepresidente de Comunicaciones, Marketing y Estudios de Santander Chile, quien abordó el impacto del conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre la economía global, así como sus implicancias para Chile y la región, en la charla “Entre geopolítica y macroeconomía: navegando la incertidumbre global”, que el Banco realizó este viernes 15 de mayo en Puerto Varas. Durante el encuentro, Larraín planteó que Chile llegó a este nuevo shock externo con una economía más balanceada que en episodios recientes.

La actividad cerró 2025 con un crecimiento de 2,5%; la inversión aumentó 7,0%, con un desempeño destacado de maquinaria y equipos y la inflación anual se ubicaba en 2,4% en febrero. Ese punto de partida entrega amortiguadores relevantes, especialmente por el cobre en niveles elevados. Sin embargo, Santander subrayó que el desafío de fondo sigue siendo el bajo crecimiento tendencial de la economía chilena, asociado a la menor productividad, cambios demográficos y un entorno internacional menos favorable para el comercio global.

Con todo, el shock externo trasciende al petróleo. Además de la volatilidad en combustibles, el conflicto ha presionado costos de transporte marítimo, fertilizantes y alimentos, y ha reducido el espacio para nuevos recortes de tasas de interés a nivel global. En Chile, Santander proyecta que el tipo de cambio mantendrá su volatilidad, pero cerraría 2026 en torno a $880, mientras que la inflación, que subió a 4,0% en abril, se ubicaría hacia fines de año en torno a 4,0%-4,5%.

Claves del escenario económico para la región

Durante el encuentro, el ejecutivo también profundizó en las perspectivas, oportunidades y desafíos para la Región de Los Lagos. Entre las principales conclusiones sostuvo que:

• Crecimiento económico: Aunque el inicio de 2026 luce más débil, Santander espera que la actividad recupere dinamismo durante el segundo semestre. Para el país, la proyección apunta a un crecimiento de 2,0% en 2026 y de 3,0% en 2027.

• Inflación y costos: Persisten riesgos al alza asociados a energía, combustibles, transporte marítimo, fertilizantes y cadenas logísticas, con impacto directo en los costos productivos de regiones exportadoras e intensivas en insumos como Los Lagos.

• Inversión y empleo: El catastro de grandes proyectos muestra una revisión significativa al alza para los próximos años, aunque con una distribución territorial heterogénea. En Los Lagos y La Araucanía, la concentración de grandes iniciativas es menor que en el norte, por lo que las oportunidades se vinculan con infraestructura básica, obras públicas, y edificación.

• Sectores productivos: La acuicultura, el turismo, la agroindustria y los servicios asociados seguirán cumpliendo un rol clave. En salmonicultura, los anuncios del Gobierno durante el Salmon Summit 2026 apuntaron a mayor certeza jurídica y regulatoria, desarrollo regional y capital humano, sostenibilidad, ciencia, proyección global y una alianza público-privada más activa.

En esta línea, el ejecutivo sostuvo que el deterioro del contexto internacional introduce presiones relevantes. “Chile llegó a este shock en una mejor posición macroeconómica, pero el impacto es real. El conflicto en Medio Oriente presiona energía, logística e insumos, y eso afecta directamente a regiones productivas como Los Lagos.

La clave será cuidar la competitividad, acelerar inversiones y transformar las oportunidades sectoriales en empleo formal y mayor productividad”, señaló Larraín. El ejecutivo añadió que, en el nuevo escenario, se vuelve más necesario el recuperar el crecimiento tendencial. “Con mayor certeza regulatoria, una agenda de permisos más eficaz y reformas que impulsen productividad e inversión, Chile puede acercar su crecimiento tendencial a 3%”, afirmó.

A través de este tipo de encuentros con clientes y líderes empresariales de la zona, Santander Chile reafirma su compromiso con el desarrollo regional, aportando análisis oportuno para contribuir a la toma de decisiones de empresas, emprendedores y actores locales.