La vacunación ha contribuido a salvar al menos 154 millones de vidas a nivel global desde 1974, pero, en América Latina persisten brechas de cobertura: alrededor de 1.3 millones de niños menores de un año no han recibido vacunas.

Por, Gabriela Ábalos, líder médica de Vacunas para Latinoamérica en Pfizer.

En América Latina, donde persisten brechas en inmunización, la protección de los
más vulnerables comienza desde etapas cada vez más tempranas de la vida. En este contexto, la
vacunación materna e infantil se consolida como una de las herramientas más relevantes para
enfrentar enfermedades respiratorias que continúan representando una carga significativa en la
región.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la vacunación ha contribuido a salvar al
menos 154 millones de vidas desde 1974. Sin embargo, en América Latina, este avance convive con
desafíos persistentes, pues alrededor de 1.3 millones de niños menores de un año no han recibido
vacunas, mientras que millones más cuentan con esquemas incompletos, lo que limita el impacto de
las estrategias de prevención desde los primeros meses de vida.
En este escenario, la vacunación durante el embarazo ha cobrado relevancia como una estrategia
que permite proteger tanto a la mujer gestante como al recién nacido. A través de la transferencia de
anticuerpos, la madre puede darle la protección que necesita el bebé, más aún, en una etapa en la
que el sistema inmunológico del lactante aún se encuentra en desarrollo.
“La vacunación materna representa una oportunidad única para proteger a los recién nacidos desde
sus primeros días de vida, especialmente en una región como América Latina, donde se siguen
presentando retos importantes en vacunación”, señaló Dr. Renato Kfouri, Especialista en
enfermedades infecciosas pediátricas, vicepresidente de la Sociedad Brasileña de Inmunizaciones.
En línea con este desafío, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ha destacado que
fortalecer la inmunización materna y la protección del recién nacido puede tener un impacto
significativo en la reducción de la morbimortalidad infantil en la región.
Neumococo: avances que aún no llegan a todos

Uno de los patógenos con mayor impacto en la infancia es el Streptococcus pneumoniae, asociado a
enfermedades como neumonía, meningitis y sepsis en menores de cinco años.
De este modo, la inmunización ha permitido reducir significativamente la incidencia de enfermedad
neumocócica invasiva (ENI), una de las formas más graves de infección. No obstante, factores como
las limitaciones en el acceso a los servicios de inmunización, o la desinformación sobre la
vacunación, siguen siendo un reto en salud a nivel mundial que impactan en la prevención y
protección frente a enfermedades como esta.
En este sentido, el control del neumococo debe abordarse como parte de una estrategia integral de
inmunización, donde la protección individual se complementa con acciones comunitarias orientadas a
reducir la transmisión, pues, este agente infeccioso ocupa el segundo lugar como responsable de las
neumonías adquiridas en la comunidad.

COVID-19: lecciones que transforman la prevención en el embarazo
La pandemia de COVID-19 evidenció las vulnerabilidades estructurales de los sistemas de salud en
América Latina, incluyendo limitaciones en infraestructura, acceso y capacidad de respuesta.
Asimismo, puso en relieve el riesgo que enfrentan las mujeres embarazadas, particularmente
aquellas con comorbilidades, frente a enfermedades respiratorias. A partir de esta experiencia, la
vacunación contra COVID-19 se ha integrado dentro de un enfoque más amplio de protección
durante el embarazo, junto con otras inmunizaciones recomendadas para esta etapa.

VRS: una oportunidad para cerrar brechas desde los primeros meses de vida
El virus respiratorio sincitial (VRS) se ha convertido en uno de los principales desafíos en salud
infantil. Se estima que cerca de la mitad de las muertes asociadas a este virus ocurren en lactantes
menores de seis meses. A nivel global, el VRS está asociado con millones de hospitalizaciones y
más de 100,000 muertes anuales en menores de cinco años, lo que resalta su impacto en la salud
pública.
Frente a este reto, nuevas estrategias han comenzado a transformar el panorama. En 2025, la
Organización Mundial de la Salud informó sobre programas de vacunación a gran escala contra el
VRS, marcando un avance clave en la prevención desde el embarazo.
“La incorporación de nuevas estrategias de inmunización, como la vacunación materna frente al VRS,
representa un avance significativo para reducir la carga de enfermedad en los primeros meses de
vida, especialmente en América Latina, donde el impacto puede ser aún mayor”, destacó Gabriela
Ábalos, líder médica de Vacunas para Latinoamérica en Pfizer.

La administración de estos programas de inmunización durante la gestación permite la transferencia
de anticuerpos al bebé, ofreciendo protección en el periodo de mayor vulnerabilidad. Su
implementación en la región podría contribuir a reducir hospitalizaciones y aliviar la presión sobre los
sistemas de salud pediátrica.

Hacia sistemas de salud más resilientes en América Latina
La convergencia de desafíos como neumococo, COVID-19 y VRS refleja la necesidad de avanzar
hacia modelos de prevención más integrales en América Latina, donde la vacunación materna e
infantil ocupa un lugar estratégico.
Diversos organismos internacionales coinciden en que fortalecer estas estrategias puede contribuir
de manera significativa a reducir la carga de enfermedad, hospitalizaciones y mortalidad en la
infancia temprana.
En una región marcada por retos de inmunización, apostar por la prevención desde el inicio de la vida
no solo es una necesidad sanitaria, sino una oportunidad para construir sistemas de salud más
resilientes, equitativos y sostenibles.