La Fiscalía Regional de Los Lagos, junto a la Policía de Investigaciones de Chile y la Armada, realizó nuevas diligencias en el Estuario de Reloncaví para avanzar en la investigación por el hundimiento de la lancha Koñimo I, ocurrido el 27 de enero y que dejó seis fallecidos.

El operativo incluyó inspecciones submarinas en la zona de Cochamó, donde equipos especializados efectuaron registros visuales de la embarcación y levantaron evidencia relevante para el caso.

La fiscal María Angélica de Miguel confirmó que ya existen primeros resultados tras el trabajo en el fondo marino, aunque precisó que el análisis completo de la estructura solo será posible cuando la nave sea extraída.

Desde el Ministerio Público indicaron que el área del accidente corresponde a una concesión marítima, lo que implica eventuales responsabilidades para privados. Las labores contaron con apoyo técnico de la empresa Marlin, incluyendo buzos y equipos de grabación.

La indagatoria busca establecer si hubo fallas mecánicas, errores humanos o incumplimientos en medidas de seguridad.

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