Con una asistencia que superó las mil personas en el Gimnasio Municipal, Dalcahue vivió una de las jornadas culturales más significativas con la realización de la Primera Peña Folclórica de Invierno «Abel y Checho», iniciativa que reunió a vecinos de distintos sectores de la comuna y del archipiélago para celebrar el folclor chilote, compartir en comunidad y rendir homenaje a dos figuras fundamentales de la cultura local: el recordado Abel Bahamonde y el destacado acordeonista Sergio “Checho” Bahamonde.

La actividad, organizada por el municipio, fue catalogada como un éxito total tanto por su convocatoria como por el profundo sentido patrimonial que marcó cada momento de la jornada, transformándose en una señal clara de que Dalcahue avanza hacia una programación de actividades durante todo el año.

La alcaldesa Alejandra Villegas destacó que esta iniciativa nace con el propósito de romper la estacionalidad y fortalecer la vida cultural de la comuna más allá de la temporada estival.

Un homenaje a quienes mantienen viva la cultura chilota

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el homenaje realizado a la memoria de Abel Bahamonde, recordado por familiares, amigos y vecinos como un hombre noble, trabajador y profundamente arraigado en las tradiciones rurales de Chiloé.

Su legado trascendió la música. Quienes compartieron con él destacaron su capacidad para reunir personas, fortalecer la amistad y mantener vivas las costumbres que forman parte de la identidad del archipiélago.

Junto a este reconocimiento, la comunidad rindió homenaje en vida a Sergio “Checho” Bahamonde Ojeda., nacido en San Juan, acordeonista y carpintero de ribera que desde los 16 años ha acompañado mingas, siembras, matrimonios, fiestas campesinas y celebraciones comunitarias, convirtiéndose en uno de los grandes exponentes del folclor chilote.

Emocionado, don “Checho” agradeció el reconocimiento recibido:

Cultura, identidad y memoria colectiva

Más allá del éxito de la convocatoria, la Primera Peña Folclórica de Invierno “Abel y Checho” dejó un mensaje profundo sobre la importancia de reconocer a quienes han construido la historia cultural de Chiloé.

La actividad permitió poner en valor que el patrimonio cultural no vive únicamente en los libros o en los museos, sino también en las personas que han transmitido conocimientos, música y tradiciones de generación en generación.

Finalmente, y a juicio de la alcaldesa Villegas, la exitosa jornada dejó instalada una convicción compartida: las tradiciones siguen más vivas que nunca y el mejor homenaje a quienes las han mantenido vigentes es seguir cultivándolas y proyectándolas hacia el futuro.