El máximo tribunal confirmó el fallo del Tercer Tribunal Ambiental y ordenó que la empresa se someta retroactivamente al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental por los efectos de su central hidroeléctrica.

La Corte Suprema de Chile ratificó la responsabilidad de Colbún en el daño ambiental provocado en el Lago Chapo, en la comuna de Puerto Montt, a raíz de la operación de una central hidroeléctrica emplazada en un área protegida por la Reserva Nacional Llanquihue y el Parque Nacional Alerce Andino.

De esta forma, el máximo tribunal confirmó la sentencia del Tercer Tribunal Ambiental dictada en mayo de 2025, que acogió la demanda por daño ambiental y estableció, de manera inédita, que la compañía deberá someterse retroactivamente al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).

El fallo reconoce que las variaciones en los niveles del lago generaron procesos de erosión y afectaciones en los bordes de ríos, en el ecosistema y en comunidades aledañas, por lo que Colbún deberá elaborar y ejecutar un plan de reparación ambiental para mitigar y revertir los impactos constatados.

La Corte Suprema rechazó el recurso de casación presentado por la empresa, dejando firme la obligación de cumplir con las medidas de reparación. No obstante, desde Colbún señalaron mediante una declaración que no comparten la decisión del tribunal y que presentaron un recurso de reposición para que se revisen los argumentos de fondo.

Asimismo, la compañía indicó que, una vez resuelta dicha acción, presentará el Plan de Reparación Ambiental del Lago Chapo en los términos establecidos por la autoridad ambiental, dentro del plazo de 120 días.