Las llamas volvieron a escribir una de las páginas más oscuras del verano en el centro-sur del país. Este lunes, las regiones del Biobío y Ñuble enfrentan una de las emergencias forestales más graves de los últimos años, con incendios que ya dejan 19 personas fallecidas, más de 1.500 damnificados y decenas de localidades heridas por el fuego.

De acuerdo con información de Conaf, a nivel nacional se mantienen 25 incendios en combate, 20 de ellos concentrados en la zona centro-sur. Aunque el número total de siniestros ha disminuido respecto de la temporada anterior, el daño territorial se disparó: cerca de 50 mil hectáreas han sido consumidas, con un aumento de más del 160% en superficie afectada.

Lirquén se alza como la zona cero de la catástrofe. El incendio Trinitarias arrasó cerca del 80% de la localidad, destruyendo más de un centenar de viviendas y sectores emblemáticos. La comuna de Penco permanece bajo evacuación y toque de queda, mientras cientos de familias fueron trasladadas a albergues.

En Tomé, Punta de Parra sufrió una destrucción aún mayor, con cerca del 85% del casco urbano reducido a cenizas. En Ñuble, Ránquil enfrenta seis días consecutivos de emergencia, con miles de hectáreas quemadas y severos daños a la actividad agrícola. Hualqui y Laja completan el mapa de comunas golpeadas por un fuego que avanza más rápido que la reconstrucción.

📷 Javier Torres – ATON Chile