El domingo 4 de enero no solo elevó los termómetros hasta los 34 grados en la provincia de Llanquihue: también encendió una alarma silenciosa en Los Muermos, donde el calor extremo terminó cobrando la vida de dos vecinos en pleno radio urbano.

Mientras la región buscaba alivio en playas y riberas, la exposición prolongada al sol y la deshidratación avanzaban como un enemigo invisible. Durante la tarde, transeúntes alertaron a Carabineros tras encontrar dos cuerpos sin vida en calle Bernardo O’Higgins, en las cercanías de la Biblioteca Municipal: uno sobre la vereda y otro, a metros de distancia, en un sitio eriazo.

Las pericias iniciales descartaron intervención de terceros. Detectives de la Brigada de Homicidios de la PDI no hallaron signos de violencia, y la autopsia confirmó que el entorno climático fue un factor determinante. El fiscal jefe de Maullín y Los Muermos, Patricio Llancamán, indicó que una de las víctimas sufrió una cardiopatía asociada a deshidratación y altas temperaturas, agregando que no existen antecedentes de delito.

Las víctimas fueron identificadas como Nery Muñoz Mella, de 48 años, agricultor del sector San Carlos, y Hugo Vera González, de 42, quien residía junto a su familia en el sector Yerbas Buenas-Las Cullas. Ambos contaban con redes de apoyo.

Desde el municipio, el alcalde Emilio González expresó condolencias, en una jornada donde los servicios de emergencia operaron al límite, reflejando que el calor, más que una cifra meteorológica, puede transformarse en una amenaza mortal.

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