Entre el 1 y el 4 de enero, ríos, lagos y playas de la región fueron escenario de una seguidilla de accidentes fatales, donde la falta de medidas de seguridad y el ingreso a zonas no habilitadas se repiten como denominador común.

La Región de Los Lagos enfrenta uno de los comienzos de año más dolorosos de la última década, luego de que cinco personas perdieran la vida por asfixia por inmersión en distintos puntos del territorio. La cadena de tragedias se inició el jueves con la muerte de un joven de 19 años en el Lago Llanquihue, y continuó el viernes con el fallecimiento de un hombre de 45 años tras un accidente en moto de agua.

El sábado, la tragedia golpeó a la comuna de Los Muermos, donde Antonio Triviño, de 38 años, murió tras lanzarse al río Maullín para rescatar a su hijo de seis años, quien había sido arrastrado por la corriente. El padre logró salvar al menor, pero fue vencido por el caudal en un sector no habilitado y sin portar chaleco salvavidas. Su cuerpo fue encontrado el domingo a unos 200 metros del lugar donde se le vio por última vez, tras un amplio operativo de búsqueda.

Ese mismo domingo se sumaron otras dos víctimas fatales. En playa Maqui de Frutillar, un hombre de 38 años, oriundo de Ancud, falleció pese a extensas maniobras de reanimación, luego de ingresar al agua en un sector no apto para el baño. En tanto, en el sector Rahue de Osorno, cerca del camping Arnoldo Keim, un hombre de 34 años perdió la vida por asfixia por inmersión en el río.

Desde la Autoridad Marítima reiteraron que el uso de chaleco salvavidas y el respeto a las zonas habilitadas son claves para prevenir este tipo de tragedias. La Capitanía de Puerto recordó que en el Lago Llanquihue solo existen cuatro playas aptas para el baño —todas en Puerto Varas— e insistió en el autocuidado, la información previa sobre condiciones climáticas y evitar conductas temerarias como la única forma de reducir este tipo de accidentes.