A casi ocho meses del devastador incendio del 22 de febrero en Ancud, los comerciantes afectados siguen sin recibir explicaciones claras ni el apoyo económico prometido. Más de 60 locales y viviendas resultaron destruidos, y las ruinas aún permanecen en las calles principales Pudeto, Chacabuco y Ramírez.

El Sindicato de Comerciantes 22F denuncia que, tras perder inversiones acumuladas durante años, han debido enfrentar dificultades económicas por su cuenta, sin recibir las ayudas comprometidas por la municipalidad, pese a los 350 millones de pesos entregados desde el gobierno regional.

Ana Quebrado relató las complicaciones para reemprender su negocio.

Mismo testimonio el de Raúl Fernández, quien señaló que se vio obligado a buscar recursos por vías informales, tras la sugerencia del alcalde Andrés Ojeda, sin que la ayuda prometida llegara.

La desconfianza hacia las autoridades ha crecido. Carolina Saldivia, vocera del sindicato, aseguró que revisando las sesiones del concejo han detectado inconsistencias en las declaraciones de la Dirección de Desarrollo Comunitario.

Además, el sindicato ha solicitado realizar una Asamblea Pública como mecanismo de participación ciudadana, pero el municipio aún no ha confirmado la fecha, cuyo plazo vence el 8 de octubre. Ante la falta de respuesta, estudian interponer demandas judiciales por los perjuicios económicos sufridos.