Una ofensiva legislativa para enfrentar la creciente delincuencia que afecta a los sectores rurales presentó el vicepresidente del Senado, Iván Moreira, junto a un grupo transversal de parlamentarios, mediante un proyecto de ley que busca perseguir y sancionar con mayor dureza a las organizaciones criminales dedicadas al robo de ganado, cosechas, maquinaria e insumos agrícolas.

La iniciativa nace en respuesta a una realidad que preocupa cada vez más a agricultores, ganaderos y familias rurales de la Región de Los Lagos, donde el robo en los campos se ha convertido en una amenaza permanente para quienes viven del trabajo agrícola y ganadero.

«Durante demasiado tiempo el mundo rural ha sentido que está solo frente a la delincuencia. Mientras en las ciudades se habla de portonazos o encerronas, en nuestros campos hay familias que despiertan y descubren que les robaron animales, maquinaria o el fruto de meses de esfuerzo. Esa realidad no puede seguir siendo ignorada», señaló Moreira.

El proyecto fortalece las sanciones contra quienes participan en toda la cadena delictual, incluyendo a quienes transportan, esconden, compran o comercializan productos robados, además de quienes utilizan documentación falsa para encubrir su origen.

Para el senador, hoy existe una forma de delincuencia mucho más sofisticada que la de años atrás: «No estamos enfrentando delitos aislados. Estamos viendo bandas organizadas que planifican los robos, trasladan las especies, falsifican documentos y las insertan en circuitos comerciales para obtener ganancias. Por eso necesitamos herramientas modernas para perseguir a estas mafias y desbaratar toda la organización que existe detrás de estos delitos», afirmó.

La iniciativa también permite fortalecer las facultades investigativas para que las policías y la Fiscalía puedan seguir la ruta del dinero y llegar a los verdaderos responsables de estas redes criminales.

Asimismo, el senador sostuvo que la seguridad rural debe transformarse en una prioridad nacional: «Quien roba una vaca, un rebaño o una cosecha no le está quitando bienes a una gran empresa. Muchas veces está destruyendo el trabajo de una familia completa. En regiones como Los Lagos sabemos perfectamente el daño que esto provoca. Por eso vamos a dar una señal clara: el campo chileno no seguirá siendo tierra fértil para la impunidad».

Finalmente, el parlamentario afirmó que la defensa del mundo rural debe ser una causa transversal: «Chile necesita volver a proteger a quienes producen, trabajan y generan empleo. No podemos permitir que la delincuencia siga avanzando desde las ciudades hacia los campos. Vamos a perseguir a estas mafias con toda la fuerza de la ley porque los agricultores y ganaderos merecen vivir y trabajar en paz».