En torno a esta misma tragedia  y de forma paralela, se vivieron en las horas posteriores al accidente otras dos situaciones de emergencia.

El primero de los hechos ocurrió cuando se reportó la llegada de una embarcación al puerto de Bahía Mansa, la cual trasladaba a uno de los buzos que se encontraba en la zona colaborando en las tareas de búsqueda de los desaparecidos, siendo víctima del denominado “mal de presión” siendo derivado hasta la Cámara Hiperbárica del Hospital San Carlos de Ancud.

Sobre esto último, se refirió la seremi de Salud Los Lagos, Karin Solís, quien además hizo hincapié en las labores de atención para los 27 sobrevivientes del hundimiento.

La segunda situación tuvo lugar cuando autoridades de la Armada dieron a conocer la desaparición de una persona que voluntariamente salió en búsqueda de quienes habían naufragado, existiendo incluso una “denuncia por presunta desgracia”. En este sentido, momentos más tarde la fiscal jefa de Osorno, María de Miguel, señaló que este individuo “salió en búsqueda de las personas que estaban desaparecidas y apareció con vida, en buen estado y va a ser rescatado en los siguientes minutos”.