Para finales de este mes de julio o principios de agosto, el pequeño Tomás Ross debiera ser sometido a la aplicación del Elevidys, fármaco consistente en una terapia génica diseñada para introducir en el organismo un gen que se administra como una única dosis intravenosa, la que permitirá detener el progreso de la distrofia muscular de Duchenne.

Lo anterior se da luego de aproximadamente 6 meses de campaña, lo que incluyó la histórica caminata de Camila Gómez, mamá del menor, quien se trasladó más de 1.300 kilómetros desde Ancud hasta Santiago, en busca de visibilizar la enfermedad y buscar los apoyos necesarios para alcanzar la millonaria suma de 3 mil 500 millones de pesos, necesarios para costear el mencionado fármaco. “Luego de eso tenemos que estar tres meses en Estados Unidos para hacer controles simplemente y después de eso nos dijeron que si todo iba bien, podíamos volver sin problemas a Chile”,

Ahora, esta familia se encuentra afinando los últimos detalles para viajar a los Estados Unidos, específicamente al Arkansas Children’s Hospital en el sur de Estados Unidos, donde será administrado el tratamiento.