“Gracias, un besito para todos los que vinieron a la isla Meulín”, dice sonriente, Elian de tan solo 6 años quien mostrando el cepillo y la pasta que recibió tras ser atendido por una pediatra y una odontopediatra en el marco del operativo médico dental Bicentenario del Servicio de Salud Chiloé con el apoyo de la Armada de Chile, una oportunidad inédita que convocó a especialistas en lugares remotos de la provincia.

Llegar a Meulín, Tac, Voigue, Mechuque, Metahue, Chaulinec, Alao, Apiao y otras islas del archipiélago no es fácil. El aislamiento geográfico, la dependencia del clima y la limitada conectividad hacen que una consulta médica pueda significar horas, incluso días de traslado, gastos elevados y, muchas veces, postergaciones inevitables. En invierno, salir simplemente no es opción.

Por eso, cuando la salud llega por mar, el impacto es profundo para los habitantes de quienes hacen patria en cada uno de estos rincones del territorio.

Durante varios días, profesionales del Servicio de Salud Chiloé, con el respaldo logístico de la Armada de Chile y el apoyo activo de reservistas, desplegaron un operativo médico dental que permitió realizar cerca de 5.000 prestaciones en todo el territorio insular Ancud, Quemchi, Castro, Queilen, Quellón, Dalcahue, Quinchao, Chonchi, Curaco de Vélez con consultas de especialidad, controles, procedimientos, intervenciones quirúrgicas, visitas domiciliarias y actividades educativas.

Uno de los gestores de esta iniciativa fue el Dr. Marcelo Cristi, subdirector de Gestión Asistencial del Servicio de Salud Chiloé: “Con el apoyo del buque hemos llegado a localidades extremas, atendiendo incluso a personas que estaban en sus domicilios y que difícilmente habrían podido acceder a especialistas. Este operativo permitió dar respuestas oportunas a necesidades de salud postergadas”.

Para muchos profesionales, el operativo no solo fue clínico, sino profundamente humano. Así lo relata Estela Novoa, odontopediatra del Hospital de Castro quien se sumó a esta misión: “Como especialistas, desde el hospital cuesta dimensionar lo que significa vivir en lugares tan aislados. Estar en sus casas, conocer su realidad, recibir su cariño, ha sido tremendamente significativo”.

Junto a la pediatra Amanda Contreras, Estela Novoa evaluó a niños y niñas generando un nexo directo con el Hospital base de Castro para priorizar casos complejos: “Uno de los objetivos es justamente ese, rescatar a los pacientes que necesitan atención especializada y coordinar su continuidad de cuidado con los equipos locales y el hospital”.

Para la pediatra Amanda Contreras, referente del programa de infancia y enfermedades respiratorias del Servicio de Salud Chiloé, la experiencia tuvo un componente emocional profundo: “Fue inolvidable y nostálgica. Me recordó mis primeros años, cuando salíamos a las islas en lancha, a caballo, con lo que teníamos. Hoy las condiciones son distintas, pero el espíritu es el mismo”.

Compartir camarotes pequeños, trasladar cajas con insumos, depender del clima y del mar, forman parte del día a día del operativo y de los equipos locales que recorren los territorios todo el año: “Yo le tengo pánico al agua, pero cuando se trata de trabajo, el miedo se olvida. Ver el esfuerzo de las familias por cuidar a sus hijos, pese a todas las dificultades de acceso, emociona profundamente”.

En el ámbito de la atención a personas mayores, la doctora Patricia Calcina, geriatra del Instituto Nacional de Geriatría, valoró positivamente la recepción de la comunidad y el impacto del operativo: “Fue un trabajo planificado, con un enfoque integral, que permitió entregar apoyo clínico a personas mayores que presentan dificultades significativas para trasladarse fuera de sus islas”.

Desde la Armada de Chile, el compromiso fue total. El teniente Primero de Sanidad Dental Tomás González, jefe del Policlínico Médico Dental, destacó que el operativo permitió visitar 10 islas con más de cinco especialistas médicos y odontológicos a bordo del patrullero médico dental Cirujano Videla.

Por su parte, el Capitán de Corbeta Luis Muñoz Mardones, comandante del buque, subrayó que esta acción se enmarcó en la conmemoración de los 200 años de la anexión de Chiloé al territorio nacional, llevando apoyo concreto a las zonas más aisladas del archipiélago: “Son acciones que dan sentido a nuestro trabajo y refuerzan el vínculo con las comunidades”.

La comunidad no dudó en destacar las atenciones, así la vecina del sector San Francisco de la isla Meulín, Candelaria Millalonco dijo: “Estamos muy contentos de recibir a tantos profesionales. Vivir aislados tiene sus contras, y esta cercanía se valora muchísimo. Siempre vienen con una sonrisa, con cariño”.

Por su parte Norma Millaquen, fue llevada en lancha hasta el buque cirujano Videla para realizarse los exámenes que le ayudarán a tener un diagnóstico y tratamiento más certero: “Me hicieron radiografías en el barco. Antes teníamos que viajar a Castro o Achao. Esto es muy bueno, estoy contenta”.

Para Catalina, vecina del sector, la conectividad sigue siendo el mayor desafío: “En invierno es muy complicado salir. Por eso se agradece que vengan, que incluyan pediatría, dentista, ginecología. Para comunidades pequeñas, esto nos ayuda a avanzar”.

El director del Servicio de Salud Chiloé, Eric Gutiérrez Morales, fue enfático al señalar: “Esta actividad permitió llegar con miles de prestaciones a nuestros usuarios, pero nada de esto habría sido posible sin el enorme esfuerzo del equipo de salud, el apoyo logístico de la Armada de Chile y la colaboración de los reservistas”.

Desde la reserva naval, José Miguel Morán, Teniente Primero Infante de Marina, recuerda cómo esta iniciativa comenzó a gestarse con el despliegue de cerca de 60 profesionales: “La acogida de la comunidad es impresionante. Ves en directo lo que significa este esfuerzo conjunto, y te vas con el corazón lleno”.

Chiloé ha avanzado, dicen los propios profesionales, pero aún queda camino por recorrer. Mientras tanto, cada travesía, cada consulta y cada gesto, como el beso de Elian, confirman que llevar la salud a los rincones más apartados no es solo una acción sanitaria, es un acto de justicia, dignidad y humanidad.