Una innovación desarrollada en el sur de Chile propone oxigenar las profundidades del lago mediante el desplazamiento controlado de grandes volúmenes de agua, enfrentando la anoxia que está en la base de la crisis ambiental.

El Lago Vichuquén atraviesa la crisis ambiental más grave de su historia, situación que obligó a su cierre total a fines de 2025 debido a la proliferación de algas, mortandad de peces y una anoxia casi total en su fondo. Este deterioro ha impactado no solo al ecosistema, sino también a la actividad turística y a la vida cotidiana de la comunidad local.

En este contexto, la empresa DVS Tecnología, con base en Puerto Varas, propuso implementar una tecnología patentada capaz de movilizar hasta 1.200 litros de agua por segundo, permitiendo llevar oxígeno desde la superficie hacia las zonas profundas del lago o generar surgencias que simulan procesos naturales de renovación del agua.

Gonzalo Fernández, ejecutivo de la compañía, explicó que el sistema permite “captar agua con altos niveles de oxígeno y trasladarla a sectores donde hoy existe hipoxia severa, como ocurre en el fondo del Lago Vichuquén”, apuntando directamente a la raíz del problema ambiental.

Desde DVS sostienen que la técnica no busca mitigar efectos visibles, sino restaurar el equilibrio ecológico en profundidad. “La anoxia libera fósforo acumulado en los sedimentos, lo que alimenta los blooms de algas y la mortandad de fauna. Al devolver oxígeno al fondo, se corta ese ciclo”, señaló Raimundo Vives, gerente comercial de la empresa.

La propuesta, ya aplicada en centros de cultivo y otros cuerpos de agua del sur del país, es observada con expectativa por la comunidad local, que ve en esta tecnología una oportunidad concreta para revertir el daño ambiental y recuperar el lago como espacio de vida, turismo y encuentro.