El Gobierno ingresó una indicación al proyecto de reajuste del sector público para postergar hasta el año 2030 la implementación de la nueva estructura de la educación escolar, que redefine el sistema en seis años de Educación Básica y seis de Educación Media. La reforma, vigente en la Ley General de Educación (LGE), debía comenzar a aplicarse este 2026, tras sucesivas prórrogas legislativas.

Desde el Ministerio de Educación argumentaron que el sistema no cuenta aún con las condiciones necesarias para ejecutar el cambio, considerando brechas en formación docente, infraestructura y organización institucional. La subsecretaria de Educación, Alejandra Arratia, sostuvo que el proceso de instalación de los Servicios Locales de Educación Pública, extendido ahora hasta 2029, es uno de los factores que impide avanzar con la reforma.

La modificación de la estructura escolar fue establecida en 2009 como respuesta a las movilizaciones estudiantiles de 2006, que derivaron en el reemplazo de la LOCE por la LGE, incorporando cambios orientados a mejorar la equidad y calidad del sistema educativo.

Durante la tramitación, el Ejecutivo ha advertido un déficit de docentes especialistas en Educación Media, estimado en más de 70 mil horas pedagógicas, además de restricciones presupuestarias asociadas a la implementación.

La propuesta ha generado críticas desde el ámbito educativo. Expertos y gremios docentes han cuestionado la falta de avances para materializar una ley vigente, advirtiendo que la postergación responde principalmente a consideraciones fiscales. La indicación continuará su debate en el Congreso Nacional.