Entre 150 y 250 pacientes con patologías cardiovasculares egresan cada año del Hospital de Castro, de los cuales entre 80 y 150 corresponden a personas que han sufrido un infarto agudo de miocardio. Frente a esta demanda, profesionales de la salud participaron en una jornada de actualización en rehabilitación cardiovascular.

La instancia reunió a médicos, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales y enfermeros, quienes revisaron herramientas para acompañar a los pacientes en las distintas etapas de recuperación, incluyendo a quienes han sido sometidos a revascularización y personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares. Así lo destacó la médico fisiatra Karol Obregón, jefa de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación del Servicio de Salud Chiloé.

El desafío es ampliar y fortalecer las unidades de rehabilitación cardiovascular, junto con mejorar la coordinación con la Atención Primaria, para facilitar el acceso oportuno a estos tratamientos y contribuir a recuperar la autonomía y calidad de vida de los pacientes.