Un operativo de fiscalización sanitaria permitió detectar y retirar de circulación 1.500 kilos de almejas con presencia de veneno paralizante de moluscos (VPM) en el muelle artesanal de Quellón. El procedimiento fue realizado el jueves 13 de agosto por la Capitanía de Puerto, en coordinación con personal del Servicio de Salud.

Según informó el capitán de puerto de Quellón, capitán de corbeta Manuel Hidalgo Alfaro, la inspección tuvo carácter preventivo y buscó proteger la salud de la población. Los mariscos fueron encontrados a bordo de la lancha motor Nautilus, equivalentes a unas 50 mallas.

“Durante el procedimiento, se detectó y se procedió a la incautación de 1.500 kilos de almeja que presentaban presencia de veneno paralizante de moluscos a bordo de la lancha motor Nautilus”.

La autoridad marítima reiteró el llamado a la comunidad a adquirir productos del mar únicamente en lugares establecidos y con autorización sanitaria. Además, anunció que continuarán las fiscalizaciones interagenciales para prevenir riesgos a la salud.

El VPM está asociado a la marea roja y se acumula en moluscos filtradores. No desaparece con la cocción, por lo que su consumo puede provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte.