Con la puesta en marcha de la Oficina Municipal de Asuntos Religiosos y Voluntariados (OMAR), la municipalidad de Dalcahue contará con un espacio permanente para escuchar, orientar y articular el trabajo de organizaciones que diariamente desarrollan una importante labor social y comunitaria en la comuna.

Con representantes de distintas iglesias, organizaciones de voluntariado, autoridades e invitados, se realizó la apertura oficial de la Oficina Municipal de Asuntos Religiosos y Voluntariados (OMAR), iniciativa destinada a fortalecer el vínculo entre el municipio y quienes trabajan al servicio de la comunidad.

La oficina tendrá entre sus principales tareas mantener un catastro y una red de contacto con las organizaciones de la comuna, generar mesas de trabajo y espacios de diálogo, apoyar iniciativas sociales y solidarias, promover el voluntariado, entregar orientación sobre fondos y programas públicos y facilitar la vinculación con las diferentes unidades municipales.

La alcaldesa de Dalcahue, Alejandra Villegas, explicó que la iniciativa busca reconocer una realidad que existe en la comuna: numerosas organizaciones religiosas y voluntariados trabajan diariamente acompañando a familias y enfrentando problemáticas sociales que requieren respuestas colaborativas. Así lo destacó la alcaldesa Alejandra Villegas.

Uno de los principios fundamentales de la OMAR será precisamente el respeto a la libertad religiosa y de conciencia, garantizando igualdad de trato y un espacio abierto para las distintas confesiones presentes en el territorio.

La incorporación del voluntariado amplía además el alcance social de la iniciativa. La municipalidad buscará identificar las capacidades existentes en sectores urbanos y rurales y facilitar su articulación frente a distintas necesidades comunitarias. La ceremonia contó con la participación de Juan Miguel Linares Saavedra, asesor regional sur de la Oficina Nacional de Asuntos
Religiosos (ONAR), organismo dependiente del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, quien valoró la decisión adoptada por Dalcahue.

También participó Alex Ritter, director regional de Sercotec, quien destacó la capacidad de articulación que puede generar la oficina entre organizaciones sociales, municipio y servicios públicos. “Cuando somos capaces de articular al municipio, las iglesias, Sercotec y los distintos organismos del Estado, nos hacemos más fuertes. La OMAR permite construir esos vínculos y acercar las instituciones a las necesidades reales de las personas”, sostuvo.

Para la municipalidad de Dalcahue ahora el desafío será construir junto a las propias organizaciones una agenda de trabajo que permita transformar el diálogo en acciones concretas y para concretar aquello la alcaldesa presentó a Joel Bórquez quien estará a cargo de la Oficina de Asuntos Religiosos.

Con la apertura de la OMAR, Dalcahue inicia una instancia permanente de encuentro y colaboración, basada en el respeto a la diversidad y en una convicción sencilla: las distintas creencias pueden tener caminos diferentes, pero el servicio a la comunidad puede reunirlas en un propósito común.