Por, Rodrigo Díaz González, Seremi de Gobierno región de Los Lagos

La decisión del gobierno del presidente José Antonio Kast de declarar por primera vez una Alerta Sanitaria por hantavirus desde Atacama hasta Magallanes demuestra que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para proteger la salud de las personas. Lejos de generar alarma, esta medida permite al Estado anticiparse a un riesgo que este año ha mostrado una preocupante alza en su letalidad, fortaleciendo la capacidad de respuesta antes de que una situación sanitaria se agrave.

Es importante aclarar que una Alerta Sanitaria no significa que exista una epidemia ni que el sistema de salud esté desbordado. Su principal beneficio es entregar facultades extraordinarias para reforzar la vigilancia epidemiológica, acelerar la compra de insumos, contratar personal especializado, coordinar acciones entre instituciones y responder con mayor rapidez frente a eventuales emergencias. En otras palabras, permite actuar antes que reaccionar.

El hantavirus es una enfermedad presente en Chile y transmitida por el ratón colilarga, cuya presencia se mantiene durante todo el año en sectores rurales y semirrurales. Por ello, la prevención es una responsabilidad compartida entre las autoridades y la ciudadanía.

Las principales medidas son ventilar por al menos 30 minutos las viviendas o bodegas que han permanecido cerradas antes de ingresar; limpiar con agua y cloro, evitando barrer en seco; mantener patios despejados, la basura en recipientes con tapa y los alimentos protegidos; además de evitar el contacto con roedores o sus excretas. Quienes realizan actividades al aire libre deben privilegiar lugares habilitados para acampar y permanecer atentos a síntomas como fiebre, dolor muscular intenso o dificultad para respirar, consultando oportunamente en un centro de salud si estuvieron expuestos a zonas de riesgo.

La alerta también considera otras amenazas sanitarias, como las enfermedades transmitidas por mosquitos y la influenza aviar, reforzando una estrategia integral de preparación frente a distintos riesgos.

La salud pública exige decisiones oportunas y basadas en evidencia. Declarar una Alerta Sanitaria es precisamente eso: fortalecer la prevención, proteger a la población y entregar mayores herramientas al sistema de salud. Actuar con anticipación no solo salva vidas, sino que también refleja un Estado presente que prioriza el bienestar de las personas.