Por, Ariel Vivero Silva, Académica Carrera de Nutrición y DietéticaUniversidad San Sebastián sede De la Patagonia

Los edulcorantes no nutritivos (ENN) se diseñaron para responder a un problema muy concreto: mantener el sabor dulce sin las consecuencias metabólicas del azúcar, especialmente en personas con obesidad y/o diabetes.

Los estudios apoyan la hipótesis de que son útiles en el control glicémico agudo, en la reducción del consumo de calorías y que no producen caries, cuando son reemplazados por el azúcar. Sin embargo, con el tiempo, los estudios han entregado evidencia heterogénea respecto a la tolerancia a la glucosa, regulación del apetito y control del peso corporal, evidenciando en algunos trabajos que el consumo de ENN estaría relacionado con un mayor peso corporal por causalidad inversa: personas con obesidad consumen más alimentos con ENN. Los efectos biológicos del consumo de ENN no están dilucidados completamente hasta la fecha.

No obstante, un estudio chileno publicado en Frontiers in Nutrition durante abril de este año, mostró algunos efectos del consumo de ENN en ratones y si estos persistían en la descendencia. Si bien, los ratones y la descendencia no presentaron cambios en la tolerancia a la glucosa, la exposición de sucralosa en padres aumentó la expresión de genes inflamatorios en el intestino y de síntesis de grasas en el hígado, mientras que estos cambios no fueron significativos en el grupo tratado con estevia.

Así mismo, la biodiversidad de la microbiota intestinal también fue modificada con estos ENN, especialmente con sucralosa, y se asoció a una menor producción de ácidos grasos de cadena corta, nutrientes necesarios para mantener una adecuada salud intestinal y un menor riesgo de enfermedades crónicas al largo plazo. Estos potenciales efectos deletéreos en la salud persisten con mayor fuerza en la descendencia de ratones cuyos padres fueron tratados con sucralosa, respecto a los tratados con estevia, sugiriendo un mayor efecto intergeneracional en los ENN artificiales respecto a los ENN naturales como la estevia.

Por lo tanto, los ENN, particularmente la sucralosa, no son biológicamente neutros y pueden inducir alteraciones metabólicas mediadas por microbiota que se transmiten a la descendencia, aunque la relevancia clínica en humanos aún no está establecida. En este sentido, su consumo debe ser prudente, especialmente en contextos de uso habitual o en etapas sensibles como embarazo e infancia.