Un operativo policial en Frutillar encendió las alertas sanitarias en la antesala de Semana Santa, periodo marcado por el alto consumo de productos del mar.

Durante un control en la Ruta 5 Sur, Carabineros del Retén de Casma fiscalizó un bus interprovincial y detectó cerca de veinte cajas con pescados y mariscos en el portaequipaje, sin documentación que acreditara su origen ni condiciones adecuadas de conservación.

Entre los productos incautados había jaibas, pulpo y merluza, todos sin cadena de frío, lo que representaba un riesgo para la salud. Ante esto, se detuvo al responsable de la carga y al conductor del bus, quienes además mantenían órdenes vigentes por conducción en estado de ebriedad.

Por instrucción del Ministerio Público, ambos quedaron a disposición de la justicia, mientras que los alimentos fueron entregados a la autoridad sanitaria para su destrucción.

Desde el municipio, se reforzó el llamado a comprar en locales establecidos y a verificar siempre la procedencia de pescados y mariscos, especialmente en fechas de alta demanda.

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