Una investigación publicada en la revista “Science” plantea que el sitio arqueológico Monte Verde sería miles de años más reciente de lo que se creía, cuestionando su estatus como el asentamiento humano más antiguo del continente.

El trabajo, liderado por el arqueólogo Todd Surovell junto a expertos chilenos, sugiere que la antigüedad atribuida al lugar estaría afectada por la redepositación de materiales orgánicos, lo que habría llevado a sobreestimar su edad.

Según los investigadores, los restos previamente datados podrían no corresponder al sitio original, sino haber sido desplazados desde otros estratos. Con ello, proponen que el asentamiento tendría cerca de 8.000 años y no más de 14.500 como se sostenía.

Entre las evidencias destacan nuevas dataciones y la identificación de una capa de ceniza volcánica que ayudaría a precisar la cronología. El estudio abre un debate en la comunidad científica sobre el poblamiento temprano de América.

De confirmarse, Monte Verde dejaría de ser clave en esta discusión, trasladando el foco hacia otros yacimientos del norte y centro-norte de Chile, con fechas cercanas a los 13.000 años.