José Antonio Kast asumió este 11 de marzo como el presidente número 35 de la historia republicana del país, tras recibir la banda presidencial durante una ceremonia realizada en el Salón de Honor del Congreso Nacional de Chile.

El mandatario, de 60 años, gobernará hasta marzo de 2030 luego de imponerse en la segunda vuelta presidencial con el 58,1% de los votos, equivalentes a más de 7,2 millones de sufragios, la cifra más alta registrada por un candidato en elecciones nacionales.

La ceremonia contó con más de mil invitados y estuvo encabezada por la senadora Paulina Núñez, quien horas antes fue elegida presidenta del Senado. Durante el acto, el mandatario saliente, Gabriel Boric, entregó los símbolos del mando, incluyendo la banda presidencial y la tradicional piocha de O’Higgins.

Kast asume el poder con el respaldo de una coalición de derecha y centroderecha, y lo hace acompañado por su esposa, Pía Adriasola, quien retomará el rol de Primera Dama.

El nuevo jefe de Estado llega a La Moneda en un contexto marcado por desafíos económicos y de seguridad. Durante la campaña, su sector planteó la necesidad de impulsar un “gobierno de emergencia” para enfrentar el deterioro de las cuentas fiscales y el aumento de la percepción de inseguridad en el país.

De hecho, la jornada estuvo marcada por un grave hecho policial ocurrido en Puerto Varas, donde un funcionario de Carabineros de Chile fue baleado, situación que el nuevo mandatario abordó antes de asumir el cargo.

En el plano político, Kast deberá gobernar con un Congreso fragmentado, donde su sector se acerca a la mayoría en la Cámara de Diputados, aunque requerirá acuerdos con otras fuerzas para impulsar su agenda legislativa. Entre las primeras iniciativas del nuevo gobierno se contempla el plan denominado “Desafío 90”, orientado a implementar medidas prioritarias durante los primeros meses de gestión.