El aniversario 170 del Cuerpo de Bomberos de Ancud tuvo un sello especial: el reconocimiento a Luis Pérez Cárdenas, quien cumplió 80 años de servicio activo, transformándose en la primera antigüedad institucional de la región y la tercera a nivel nacional.

Su historia comenzó el 9 de mayo de 1946, aunque su vocación nació antes, al observar el sacrificio de quienes integraban la Quinta Compañía. Ingresó movido por el deseo de ayudar y por la convicción de que ser bombero es entregarse sin condiciones. “Quería servir al prójimo”, ha señalado al recordar sus inicios.

A lo largo de las décadas asumió múltiples responsabilidades: fue teniente segundo y secretario, participó en la redacción de reglamentos junto al superintendente Nicanor Bahamonde y, en 1955, se convirtió en comandante general. Más tarde dirigió compañías y ejerció como tesorero general hasta 1977, año en que dejó Chiloé para radicarse en Temuco, en la Región de La Araucanía, cerca del cerro Ñielol.

Fue parte de emergencias que marcaron al país, como el terremoto y maremoto de 1960, experiencias que reforzaron su compromiso con la comunidad. Para él, el uniforme representa lealtad, sacrificio y vocación permanente.

Hoy, su trayectoria es ejemplo para las nuevas generaciones de Ancud: un legado construido con disciplina, entrega y profundo amor por el servicio voluntario.

📷 Luis Contreras