El naufragio del catamarán Koñimo I en el Estuario del Reloncaví sigue dejando una estela de dolor que ahora alcanza a la comuna de Quemchi. Entre los tripulantes desaparecidos se encuentra Marcelo Árgel Lebtun, voluntario de la Primera Compañía de Bomberos de la comuna, de 35 años, quien se desempeñaba como cocinero a bordo de la nave siniestrada.

La información fue confirmada mientras continúan las labores de búsqueda en el sector de Ralún, en la provincia de Llanquihue. El caso ha generado profunda conmoción en Chiloé, donde autoridades locales, compañeros de institución y vecinos se han volcado en apoyo a la familia del voluntario.

El alcalde de Quemchi, Javier Ugarte, expresó públicamente su pesar, señalando que se trata de un golpe duro para la comunidad, subrayando que Marcelo “era uno de los nuestros”. En paralelo, el Cuerpo de Bomberos de Quemchi lamentó la tragedia y convocó a una velatón frente a su cuartel, como señal de acompañamiento y esperanza.

Desde el entorno familiar, su padre, Manuel Árgel, manifestó que esperan mayor información por parte de la empresa responsable de la embarcación, reconociendo el temor de que el joven esté atrapado en el interior de la nave hundida. Marcelo Árgel era el mayor de dos hermanos, padre de un hijo y vecino de toda la vida de Quemchi.