La investigación por la desaparición y eventual muerte de Julia Chuñil dio un nuevo giro este martes, luego que el Juzgado de Garantía de Los Lagos autorizara la excavación y el desarme total o parcial de una vivienda y una bodega ubicadas en el predio donde se concentran las diligencias del caso. La decisión judicial responde a nuevos antecedentes periciales que refuerzan la hipótesis de un crimen ocurrido al interior del inmueble.

Las labores se focalizan en la casa de los hijos de la adulta mayor, mismo lugar donde fueron detenidos y posteriormente formalizados por el eventual parricidio. En este contexto, Javier Troncoso Chuñil permanece en prisión preventiva, mientras que Pablo San Martín y Jeannette Troncoso Chuñil cumplen arresto domiciliario total y arraigo nacional.

La orden judicial permite el uso de herramientas manuales y mecánicas para perforar, remover y excavar el terreno, además del desarme de estructuras, bodegas y construcciones anexas existentes en el predio. Se trata de una intervención profunda, orientada a remover capas que hasta ahora habían permanecido intactas.

El sector ya había quedado bajo la lupa investigativa el pasado 19 de enero, cuando se hallaron herramientas como un machete y un hacha, junto a muestras de sangre humana. Según explicó la fiscal Tatiana Esquivel, estos rastros fueron informados oportunamente a los ministros de la Corte como antecedentes relevantes surgidos en el avance de las pericias.

Con esta autorización, la investigación entra en una fase decisiva, donde el terreno y las estructuras podrían revelar las respuestas que hasta ahora han permanecido ocultas.