La emergencia provocada por los incendios forestales en las regiones del Biobío y Ñuble encendió una rápida respuesta solidaria en la provincia de Chiloé, donde municipios, bomberos, empresas y organizaciones sociales comenzaron a articular campañas de apoyo para los damnificados y equipos de emergencia.

En Castro, el municipio habilitó un centro de acopio en la Oficina de Información Turística, ubicada en la plaza de armas, convirtiéndose en uno de los pocos puntos activos en el archipiélago. Desde este martes, las donaciones se reciben en horario continuado, entre las 09.00 y las 20.00 horas, y se mantendrán durante los próximos días.

La ayuda priorizada apunta a insumos críticos para emergencias, como pañales, artículos de higiene personal, productos de limpieza y útiles sanitarios, dejando fuera ropa u otros elementos que dificulten la distribución. Desde el Departamento de Organizaciones Comunitarias, Mauricio Jaque explicó que la focalización permite acelerar la entrega y responder con mayor eficiencia en las zonas afectadas.

En Ancud, la Quinta Compañía de Bomberos lanzó una campaña especial en apoyo a voluntarios de Bulnes y Lirquén que perdieron sus hogares, habilitando su cuartel como centro de acopio. La ayuda se concentra en artículos de descanso, ropa interior nueva y útiles de aseo.

A esta cruzada se suman empresas locales y acciones logísticas privadas, mientras en Quellón, vecinos y el hospital comunitario impulsan una jornada solidaria para recolectar alimentos, productos de higiene y apoyo básico, demostrando que, frente al fuego, Chiloé vuelve a responder como un solo territorio.