El sarampión, una enfermedad que Chile mantiene erradicada, volvió a encender las alarmas sanitarias tras la confirmación de un caso importado desde Europa. El episodio activó un refuerzo inmediato de la vigilancia epidemiológica a nivel nacional, con especial atención en los servicios de urgencia y en las zonas de mayor tránsito internacional.

Las autoridades sanitarias reiteraron el llamado a la población nacida entre 1971 y 1981 a revisar y completar su esquema de vacunación, ya que este grupo presenta brechas históricas en la cobertura de dosis. El objetivo es claro: cerrar cualquier rendija por donde el virus pueda volver a instalarse en el país.

En Osorno, el foco está puesto en quienes viajan al extranjero y regresan al territorio nacional, considerando el constante flujo de personas por el paso fronterizo Cardenal Samoré. Desde la Seremi de Salud se explicó que existe una red de vigilancia que se mantiene activa de forma permanente y que, ante eventos como el actual, intensifica el intercambio de información entre regiones.

El encargado provincial de Epidemiología, Cristian Rosas, señaló que se han analizado casos sospechosos a nivel local, los que hasta ahora han sido descartados. Subrayó además que contar con las dos dosis de la vacuna reduce de manera drástica la posibilidad de contagio.

El riesgo, advirtieron las autoridades, se mantiene latente debido a brotes registrados en países vecinos y a las bajas coberturas de vacunación en algunas zonas, escenario que obliga a extremar las medidas preventivas para evitar el retorno de una enfermedad que parecía parte del pasado.

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