Desde el sur del mundo, un hotel del Archipiélago de Chiloé logró instalar su nombre en el mapa grande del turismo global. Refugia Chiloé fue incluido por la influyente revista internacional Condé Nast Traveler entre los mejores hoteles y resorts del mundo para 2026, convirtiéndose además en el único representante chileno dentro de esta exclusiva selección.

El reconocimiento no responde a una postal de lujo convencional, sino a una propuesta donde el territorio es protagonista. Emplazado en la península de Rilán, el hotel se levanta como un mirador privilegiado hacia la esencia chilota: paisajes indómitos, silencio, ritmos pausados y una relación honesta con la naturaleza y la cultura local.

Caminatas entre bosques nativos y acantilados frente al Pacífico, navegaciones en kayak por aguas donde emergen delfines y lobos marinos, visitas a islas cercanas con iglesias centenarias declaradas Patrimonio de la Humanidad y una gastronomía que dialoga con la identidad del sur, componen una experiencia sensorial marcada por la luz, el viento y la lluvia.

Según destacó la publicación internacional, los lugares escogidos comparten una cualidad clave: dejan huella. En el caso de Refugia Chiloé, esa marca se construye desde la simpleza, la hospitalidad consciente y el respeto profundo por el entorno.

“El reconocimiento reafirma nuestra misión de conectar a las personas con la isla y permitir que el mundo descubra la belleza única de Chiloé”, señaló Miguel Purcell, gerente general del hotel.