La megaobra que busca unir Chiloé con el continente, enfrenta uno de sus episodios más delicados. Con un 63 % de avance físico, el Puente Chacao queda otra vez en el centro de la polémica tras la denuncia del sindicato Sintrasar, cuyos trabajadores advierten graves deficiencias de seguridad en la pila central, el corazón vertical del proyecto, donde las faenas se desarrollan a casi 190 metros de altura.

Según el gremio, el sistema de elevación utilizado para trasladar al personal presenta fallas reiteradas que han encendido todas las alarmas. Luis Cortés, presidente nacional del sindicato, aseguró que los desperfectos no son eventuales, sino parte de una seguidilla de incidentes que ponen en jaque la integridad de los operarios. Poleas fuera de su eje, piezas desprendidas y desalineaciones han obligado a detenciones parciales, aunque el ascensor continúa funcionando con cargas humanas completas, aumentando la incertidumbre en cada trayecto.

A este escenario se suma un conflicto laboral de fondo. El sindicato acusa sueldos poco competitivos y condiciones contractuales precarias, lo que ha reducido la contratación de mano de obra local. Desde la empresa se ha planteado incluso la opción de traer soldadores extranjeros, argumento que el gremio rechaza de plano, apuntando a una negativa a pagar salarios acordes al mercado nacional.

Desde la jefatura del proyecto se reconoció un problema técnico reciente y se aseguró que existen planes de mantención activos. Sin embargo, las palabras no han logrado disipar el malestar. Los cerca de 400 socios de Sintrasar se mantienen en alerta y evalúan una paralización, advirtiendo que no seguirán trabajando mientras la seguridad y las condiciones laborales sigan pendiendo de un hilo.

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