En Dalcahue, el cuidado dejó de ser un tema invisible. En una comuna donde cerca de dos mil personas mayores viven distintas realidades de dependencia, la administración municipal liderada por la alcaldesa Alejandra Villegas decidió poner el foco en quienes sostienen la vida diaria de las personas postradas: las cuidadoras y las familias que cuidan en silencio. “Detrás de cada persona postrada hay alguien que entrega su vida para que otro pueda vivir con dignidad”, señaló la alcaldesa.

Durante una presentación realizada en el Centro Cultural, la autoridad destacó la urgencia de acompañar a quienes cuidan.

El anuncio resonó profundamente entre las asistentes, especialmente en el testimonio de una cuidadora que lleva más de 16 años cuidando a sus padres, uno con cáncer bucal y un aneurisma cerebral, y una madre postrada con Parkinson y dos paros cardíacos superados.

Frente a esta realidad, la alcaldesa reafirmó el compromiso de su administración: “Aquí nadie se va a quedar solo. No vamos a permitirlo. Nuestra prioridad es acompañar y apoyar el trabajo silencioso de las cuidadoras y de las familias que cuidan”. Porque cuidar a una persona mayor o postrada es un acto de amor, y cuidar a quienes realizan ese acto todos los días es —y seguirá siendo— la prioridad humana de este municipio.