La exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, se refirió este sábado a la decisión de la jueza Patricia Michel Ibacache Toledo, del 7° Juzgado de Garantía de Santiago, quien decretó prisión preventiva para su pareja, Gonzalo Migueles, y para los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos, investigados por la Fiscalía en el caso conocido como “Muñeca Bielorrusa”.

Vivanco cuestionó duramente la resolución, señalando que “resulta inexplicable que el tribunal haya concluido la existencia de delitos y mi supuesta participación, basándose en antecedentes que la propia jueza había puesto en duda durante las ocho jornadas previas”.

Asimismo, criticó que gran parte del fallo se refiriera a hechos atribuidos directamente a ella, sin haber estado presente en la audiencia ni haber sido formalizada, recordando que aún está pendiente la tramitación de la querella de capítulos presentada en su contra.

“Junto a mis abogados evaluaremos todas las acciones que correspondan para evitar que se me responsabilice o condene antes incluso de ejercer mi defensa en un juicio imparcial, objetivo y basado en pruebas que cumplan con los estándares de legalidad”, afirmó.

Consultada por la prensa, Vivanco reiteró su molestia por la manera en que su nombre fue incorporado en las audiencias: “No puedo estar conforme con nada de lo que ocurrió, porque se habló de mí reiteradamente sin que yo fuera parte formal del proceso”.

La exministra también arremetió contra el Ministerio Público, acusando un intento de obtener réditos comunicacionales. “Ha habido un gran show, justo después de que la Fiscalía enfrentara problemas en otras causas que afectaron su imagen pública. Creo que esta investigación se aceleró para generar un golpe de efecto”, sostuvo.

Finalmente, cuestionó el manejo comunicacional de los organismos persecutores: “La relación con los medios es importante, pero el trabajo institucional no puede transformarse en un espectáculo. No somos agencias de publicidad”.

La Fiscalía imputa a Migueles los delitos de cohecho reiterado y lavado de activos, mientras que a Vargas y Lagos se les atribuye soborno reiterado y lavado de activos.