Un nuevo giro enfrenta la investigación por presuntas torturas ocurridas en el Hospital San José de Osorno. El Juzgado de Garantía de la ciudad ordenó el cambio de medida cautelar para uno de los cuatro imputados, quien dejó el recinto penal donde permanecía en prisión preventiva y ahora cumple arresto domiciliario total.

La fiscal de Río Negro, Ana María Díaz, confirmó que el Ministerio Público respaldó la solicitud de la defensa para modificar las cautelares, por lo que todos los involucrados en la causa quedaron bajo las mismas condiciones judiciales.

Consultada por eventuales nuevos antecedentes que incluirían registros fotográficos y videos aportados por las defensas, la persecutora declinó entregar detalles, señalando que se trata de información sujeta a reserva.

Desde el Instituto Nacional de Derechos Humanos, la abogada regional Milena Sánchez reiteró la preocupación del organismo ante el desarrollo del caso, que ha revelado deficiencias en los protocolos internos del hospital y cuestionamientos a la cultura laboral dentro del sistema público de salud.

Los hechos investigados datan entre 2018 y 2020 y habrían afectado a un exfuncionario del área de informática, quien denunció haber sido víctima de reiterados vejámenes por parte de sus compañeros, posteriormente destituidos de sus cargos.