Un episodio calificado como bochornoso y vergonzoso se vivió en la Cámara de Diputados, luego de que la sesión de ayer debiera suspenderse por falta de quórum. Solo 49 parlamentarios se encontraban presentes, cifra muy por debajo del tercio mínimo requerido para funcionar, tras la ausencia de 103 diputados y diputadas.

El hecho, que no ocurría desde 2021, fue considerado un hito negativo que profundiza el descrédito del Congreso ante la ciudadanía. De los representantes de la zona, solo el diputado Alejandro Bernales asistió a la sesión.

La suspensión impidió discutir el proyecto de Titularidad Docente, iniciativa que busca beneficiar a más de 28 mil profesores. El presidente del Colegio de Profesoras y Profesores, Mario Aguilar, lamentó la falta de compromiso parlamentario, señalando que el retraso afecta directamente a miles de familias.

Pese a la magnitud del episodio, la sanción para los ausentes será solo una multa equivalente al 2% de su dieta, es decir, cerca de 147 mil pesos. Una penalidad considerada simbólica frente al impacto generado, que refuerza la percepción de desconexión entre los congresistas y las demandas reales del país.