Preocupación y temor se viven en la comunidad educativa de la Escuela Rural Blanchard, en Quellón, donde las clases permanecen suspendidas desde hace una semana tras las amenazas de muerte que un apoderado habría dirigido contra la única profesora del establecimiento.

La educadora, quien además cumple funciones de encargada del recinto, se encuentra con licencia médica luego de sufrir dos episodios de intimidación por parte del mismo individuo, residente del sector.

El primero de ellos se habría producido el 29 de septiembre, cuando el hombre llegó alterado al colegio acusando que su hija había regresado a casa con moretones. En medio de la discusión, lanzó amenazas directas contra la profesora. Días después, el 2 de octubre, irrumpió en una reunión de apoderados levantando la voz y advirtiendo tener antecedentes por homicidio, lo que los presentes interpretaron como un acto de amedrentamiento.

Karen Llancalahuén, secretaria del centro de padres, lamentó la situación y expresó que “la profesora es muy cercana a los alumnos, y todos vimos cómo fue amenazada. No queremos que nadie más sufra esto”.

En tanto, el Servicio Local de Educación Pública evalúa alternativas para su funcionamiento, ante la incertidumbre que hoy mantiene a la comunidad sin clases. Así lo comentó German Pino, subdirector de Gestión de Desarrollo de las Personas de SLEP Chiloé.

La escuela, ubicada en el sector aislado de Blanchard, cuenta con seis estudiantes.