Seis años después de su promulgación, comenzó a aplicarse la ley conocida como “Chao cables”, que obliga a las compañías de telecomunicaciones a retirar el tendido en desuso que se acumula en postes y calles del país. El reglamento que permite su ejecución fue aprobado hace medio año por la Contraloría, lo que abrió paso a la planificación de operativos de limpieza.

El subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, explicó que actualmente las empresas y los municipios están levantando información sobre las zonas más afectadas. Con esos datos, se elaborarán planes anuales de retiro que empezarán a ejecutarse entre fines de 2025 y principios de 2026, con el objetivo de despejar gradualmente el paisaje urbano.

Desde la Cámara Chilena de Infraestructura Digital adelantaron que estas labores se realizarán de forma conjunta entre operadores y gobiernos locales, lo que permitirá ordenar y eliminar cables en desuso en los barrios.

En tanto, la Asociación Chilena de Municipalidades, presidida por el alcalde de Zapallar, Gustavo Alessandri, advirtió que se necesitan fondos adicionales para fiscalizar. “La responsabilidad es de las empresas, pero la ley nos entrega un rol de supervisión que exige recursos que hoy no están contemplados”, subrayó.