Las Altas Capacidades son mucho más que un talento académico. Así lo explica Macarena Vivar, educadora de párvulos y educadora diferencial, con especialización en Altas Capacidades, además de fundadora de Casa Talentos Ancud, iniciativa que busca visibilizar, acompañar además de potenciar a niños y familias con estas características.

“Las altas capacidades son un desarrollo asincrónico entre una capacidad cognitiva avanzada y una intensidad emocional exacerbada, lo que genera una forma de experimentar el mundo cualitativamente distinta a la norma”, señala la profesional, citando la definición del Columbus Group de Estados Unidos.

Según explica, estos niños representan cerca del 10% de la población y pueden destacar en distintas áreas: académica, musical, artística o deportiva. Sus rasgos más comunes son la precocidad en algunas áreas, la curiosidad insaciable, el perfeccionismo y la tendencia a buscar la compañía de adultos o pares mayores con quienes comparten intereses.

En Chile -advierte la especialista- aún no existe una legislación específica que los reconozca dentro del sistema educativo. Sin embargo, en los últimos años se han dado pasos hacia una ley de altas capacidades, que busca incluirlos en la categoría de “necesidades específicas de apoyo educativo”. “Esperamos que pronto se transforme en una realidad y que Chile los considere en su normativa”, afirma.

En este contexto surge Casa Talentos Ancud, proyecto nacido en marzo de 2025 a partir de una experiencia familiar cercana a Vivar. “Sentí la necesidad de crear un espacio educativo desafiante y respetuoso de las características intelectuales, emocionales y sociales de estos niños”, cuenta. Desde entonces, la institución (de carácter privado) ofrece talleres de enriquecimiento extracurricular, charlas y acompañamiento a familias, además de colaborar con equipos de salud mental en los Centros de Salud Familia (CESFAM).

Uno de los programas más innovadores es el taller de ‘Legomanía’, basado en la ‘legoterapia’ desarrollada por el neuropsicólogo Daniel LeGoff. “Trabajamos habilidades sociales, comunicación y resolución de conflictos a través del juego colaborativo con Lego. Los niños asumen roles como ingeniero, proveedor o constructor, lo que les permite ejercitar la planificación, la creatividad y el trabajo en equipo”, detalla Vivar.

El interés ha sido tan positivo que ya se proyectan nuevos talleres, como ciencias para niños, minerales y piedras preciosas, astronomía, apicultura, dibujo, entre otros. “Los niños con altas capacidades no se conforman con respuestas simples, siempre quieren profundizar. Por eso, el desafío es contar con personas que manejen los temas a fondo”, enfatiza la educadora.

Con Casa Talentos, Macarena Vivar y su equipo buscan abrir un camino en la provincia de Chiloé. “Nuestro objetivo es visibilizar, identificar, detectar y acompañar, pero sobre todo cultivar el talento y la creatividad de los niños, generando un espacio donde las familias también puedan sentirse comprendidas y apoyadas”.

Más información en redes sociales como en Instagram: @casatalentos_ancud

📷 César Cárdenas Ruiz