En el sector de Abtao, comuna de Dalcahue, se concretó la liberación de una hembra adulta de pudú que había sido atropellada en la localidad de Teguel y posteriormente rehabilitada por el equipo de la Fundación Chiloé Silvestre. Tras varios meses de cuidados veterinarios, este ejemplar pudo regresar a su hábitat natural, contribuyendo nuevamente al equilibrio del ecosistema.

El pudú, considerado el ciervo más pequeño del mundo y especie nativa de gran relevancia para los bosques de Chiloé, cumple un rol ecológico esencial: dispersa semillas, facilita la regeneración natural de la vegetación y mantiene el equilibrio de los ecosistemas.

La municipalidad de Dalcahue, a través de su oficina de Medio Ambiente, acompañó y respaldó esta acción en coordinación con la Fundación Chiloé Silvestre. La liberación se realizó en una zona de resguardo, lejos de áreas urbanas y de la presencia de mascotas, buscando asegurar las mejores condiciones para su reinserción.

La alcaldesa Alejandra Villegas destacó la importancia de esta actividad para la comuna dado que, según la jefa comunal, “cuidar de nuestras especies nativas no es solo una tarea de especialistas, sino una corresponsabilidad de toda la comunidad. El pudú es parte de nuestra identidad y de nuestros bosques, y su protección refleja el compromiso que debemos tener con la vida silvestre y con las generaciones que vendrán”, indicó.

Por su parte, el encargado de la oficina de Medio Ambiente, Álvaro Gallardo, hizo un llamado a la comunidad para cuidar estas especies nativas.

Este tipo de acciones refuerzan la colaboración entre instituciones, ciudadanía y profesionales, demostrando que el trabajo conjunto es fundamental para la conservación de la fauna silvestre de Chiloé.

📷 chiloesilvestre – Instagram