Una dolorosa situación vivió una familia puertomontina tras la muerte de una mujer de 94 años, quien no pudo ser sepultada en el terreno adquirido hace dos décadas por sus cercanos en el cementerio municipal. El recinto ubicado en el sector de La Paloma, permanece cerrado desde enero de 2025 por orden sanitaria, lo que impidió concretar el último deseo de la fallecida: descansar junto a su esposo.

Filadelfio Reyes, hijo de la mujer, explicó que en ese espacio ya había sido enterrado su padre en 2012, por lo que esperaban que su madre pudiera ser sepultada a su lado. Sin embargo, al llegar al camposanto el sábado 5 de julio la familia fue notificada de la clausura del lugar, debido a serias deficiencias sanitarias y la falta de autorización para su funcionamiento.

El imprevisto dejó a la familia en incertidumbre durante todo el fin de semana, sin respuestas claras de las autoridades. Recién el lunes, se les ofreció como alternativa un nicho transitorio en otro cementerio de la ciudad, sin claridad sobre los costos asociados al traslado ni sobre el destino final que tendrá el cuerpo una vez se resuelva la situación del recinto municipal.

Desde el municipio lamentaron lo ocurrido, atribuyendo la responsabilidad a gestiones anteriores y asegurando que se encuentran trabajando para resolver las falencias que mantienen cerrado el cementerio.

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