Indignación y tristeza se viven en la comunidad de Castro ante una serie de robos que afecta al Cementerio Municipal. Cerca de treinta tumbas han sido blanco de delincuentes que sustraen letras metálicas de inscripciones, especialmente aquellas fabricadas en bronce o plata, para luego venderlas como chatarra.

El encargado del recinto, Guido Talma, expresó su repudio a estos actos calificándolos como una falta grave de respeto hacia los fallecidos y sus familias. Además, instó a los vecinos a visitar las tumbas de sus seres queridos para detectar posibles daños y llamó a los comerciantes de metales a denunciar cualquier ingreso de materiales de origen dudoso.

El hecho ha generado preocupación por la falta de resguardo en un espacio que debiera representar recogimiento y memoria. La comunidad exige mayor vigilancia y acciones concretas para frenar este tipo de delitos, que vulneran no solo la seguridad del camposanto sino también el respeto por los difuntos.

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