Fernando Astorga, médico de 37 años oriundo de Los Andes, jamás imaginó que sería “dueño” de un Audi Q8 y de una deuda por $40 millones. La sorpresa llegó cuando un carabinero de Puerto Montt lo llamó para informarle que un vehículo de alta gama figuraba a su nombre. Pensando que era una estafa telefónica, colgó. Pero la inquietud persistió.

Al consultar con su RUT en el Registro Civil, confirmó que el automóvil estaba registrado a su nombre. El problema: jamás lo compró. Tras presentar una denuncia por usurpación de identidad y estafa en la PDI, descubrió que en noviembre de 2024 se habría aprobado un crédito automotriz a su nombre con Santander Consumer, por un total de $65 millones a pagar en 48 cuotas.

El contrato utilizaba datos falsos, incluyendo una dirección en Gorbea y una automotora de Puerto Montt. El vehículo sigue en manos de su verdadero dueño, quien también fue sorprendido. De acuerdo a información de BioBioChile el banco marcó el crédito como “fraude” y derivó el caso a su equipo judicial.

Astorga que cree que su Clave Única fue vulnerada, hoy enfrenta la incertidumbre legal de una deuda que nunca contrajo y espera que la justicia aclare quién está detrás de esta operación fraudulenta.