Con un 99% de avance físico, el nuevo Hospital de Queilen entra en su etapa final conforme al cronograma establecido, así lo dio a conocer la directora del Servicio de Salud Chiloé, Marcela Cárcamo, quien destacó que actualmente, se encuentra en proceso de puesta en marcha y pre recepción de obras, además del avance paralelo en la adquisición de equipos y equipamiento médico de última generación.

Las obras, que se ejecutan en calle René Cárcamo #355, forman parte del Plan de Inversiones e Infraestructura en Salud que lidera el Servicio de Salud Chiloé, orientado a fortalecer la red pública y dignificar tanto la atención de los usuarios como el entorno laboral de los funcionarios y funcionarias de salud.

Al respecto, el director del establecimiento de salud, Fabián Barrientos, destacó la importancia del avance del recinto.

El nuevo hospital de medicina familiar considera medicina ambulatoria, hospitalización, imagenología, apoyo diagnóstico, rehabilitación y salud mental, lo que significa un tremendo aporte a la comunidad de Queilen.

Como Servicio de Salud, explicó Marcela Cárcamo, estamos comprometidos con mejorar las condiciones en que se brinda atención en nuestra red, y este hospital es un ejemplo concreto de cómo estamos avanzando en infraestructura de calidad y más humana para los más de 5.500 usuarios y usuarias del territorio. La ejecución de la obra está a cargo de la empresa Möller y Pérez-Cotapos S.A., y contempla una superficie total de 4.548 metros cuadrados, distribuidos en diversas áreas clínicas y de apoyo, entre ellas, atención abierta con 453 metros cuadrados; atención cerrada con 317 metros cuadrados; servicio de urgencia con 364 metros cuadrados; administración con 377 metros cuadrados, rehabilitación con 105 metros cuadrados, apoyo diagnóstico y terapéutico con 216 metros cuadrados y apoyo logístico con 636 metros cuadrados.

El nuevo recinto contará, además, con una sala de procedimientos, un área de imagenología con sala de Rayos X osteopulmonar, y 8 camas indiferenciadas para hospitalización, lo que permitirá mejorar significativamente la capacidad de respuesta frente a las necesidades de salud de la población local.

El proceso de equipamiento médico incluye su instalación directa en obra, asegurando que cada unidad cuente con tecnología de alto nivel para entregar una atención oportuna, resolutiva y cercana.