El pasado 10 de marzo, una tortuga olivácea (Lepidochelys olivácea) varó cerca de la ciudad de Ancud. Como ha informado en varias ocasiones el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA), si en Chile una tortuga está fuera del agua, es porque algo no anda bien. Además, el ejemplar presentaba heridas que deben ser evaluadas.

Tras recibir inicialmente atención en el Centro de Rehabilitación de la Fundación Chiloé Silvestre, fue trasladada en las últimas horas a Rancagua para continuar su recuperación. El traslado fue gestionado por SERNAPESCA mediante el programa Avión Solidario de Latam, y actualmente el animal está bajo el cuidado de la Fundación Safari Conservation.

Desde Chiloé Silvestre, se indicó que la tortuga llegó en estado crítico, deshidratada y letárgica, pero logró estabilizarse gracias a los cuidados básicos entregados en el centro. Aunque inicialmente se había solicitado su derivación a Antofagasta, donde se han tratado casos similares, SERNAPESCA optó por enviarla a Rancagua, decisión cuya razón no fue comunicada.

En el centro de Rancagua, el equipo veterinario detectó lesiones en las aletas y un problema de flotabilidad, lo que podría estar asociado al llamado “síndrome de boyante”, causado por traumas o cuerpos extraños en el sistema digestivo. La tortuga está recibiendo tratamiento con antibióticos y permanece en una piscina con temperatura regulada, mientras se coordina una endoscopía para evaluar su condición interna.