Luego de varios días sin intervención, finalmente fue sepultada una ballena Sei de aproximadamente 12 metros de largo, cuyo cuerpo permanecía en la reserva de Pullinque, en la península de Lacuy, en Ancud.

El procedimiento fue ejecutado por personal de la Dirección de Medioambiente del municipio, con apoyo de maquinaria pesada, buscando prevenir eventuales problemas sanitarios y focos de contaminación asociados al proceso de descomposición del cetáceo.

La medida se adoptó tras las advertencias de vecinos, quienes alertaron sobre la presencia de aves carroñeras alrededor del ejemplar y solicitaron al municipio y a Sernapesca tomar medidas. Así lo explicó el administrador municipal de Ancud, Raúl Manzano.

Las faenas consideraron la excavación de una fosa en las cercanías del humedal, donde posteriormente fueron depositados y cubiertos los restos del animal. Sobre el procedimiento también entregó antecedentes el capitán de Puerto de Ancud, Sebastián Gysling.

Hasta ahora, no existe información oficial que permita establecer las causas de muerte de este mamífero marino.