La iniciativa, liderada por Plan C y la empresa wpd, lleva a alumnos y docentes a conocer el Relleno Sanitario La Laja para comprender el destino final de los residuos y la urgencia de avanzar hacia una economía circular.

Con el objetivo de generar conciencia respecto del reciclaje y el impacto que generan los residuos en el medioambiente, el programa “De la Escuela a la Tierra” continúa desarrollando visitas educativas en terreno junto a cinco establecimientos educacionales de las comunas de Frutillar y Llanquihue.

La iniciativa es liderada por la empresa Plan C y la wpd Trumao -que impulsa el proyecto Parque Eólico Trumao-, y busca que tanto alumnos como profesores conozcan el lugar donde llegan sus residuos. En este contexto, las delegaciones han visitado el Relleno Sanitario La Laja y su Centro de Tratamiento Integral de Residuos, con el propósito de ver en terreno los impactos que esto genera y todo el trabajo que se debe efectuar para poder manejarlo.

Uno de los datos más relevantes que se desprende de estas visitas es la urgente necesidad de disminuir la cantidad de residuos que llegan al relleno, porque el recinto está recibiendo cerca del doble de residuos para lo cual fue diseñado, lo que significa que su vida útil es mucho menor que lo proyectado originalmente.

Aprendizajes y economía circular

Durante los recorridos, los estudiantes han podido conocer soluciones basadas en la naturaleza y aprender las diferencias entre la economía lineal y la circular. Una de las preguntas centrales que intenta responder el programa es: ¿Qué pasa con los residuos después que pasa el camión recolector?

Al respecto, Cristian Vásquez, representante de Plan C, explicó que “la iniciativa busca valorizar los residuos orgánicos generados en los establecimientos educacionales, evitando que éstos se pierdan como desechos, transformándolos en un recurso útil para los suelos. Dentro de ese marco, queremos que los alumnos tomen conciencia, observando en terreno, el impacto que genera la basura a nivel local».

Colaboración público-privada

La experiencia ha sido bien recibida por la comunidad educativa. Catherine Donoso, profesora de ciencias del Liceo Ignacio Carrera Pinto, destacó que “la visita a La Laja nos ayudó mucho a generar conciencia en los estudiantes, ya que ellos no sabían cómo operaba el sistema. Por lo mismo, queremos agradecer a wpd por implementar este programa en nuestro liceo, porque esto nos ayuda a tener conciencia medioambiental”.

Por su parte, Fernanda Tapia, secretaria ejecutiva de la Asociación Llanquihue, valoró el trabajo articulado. “Esta es una colaboración público-privada que fomenta este tipo de instancias educativas, donde conocemos qué pasa con nuestros residuos, a dónde llegan, qué se hace con ellos, en fin. Y conocen lo que estamos haciendo desde la asociación, para gestionar de mejor manera los residuos que generamos en cada uno de nuestros hogares”, sostuvo.

Desde wpd, Constanza Muñoz, Líder de Comunidades, señaló que “visitas como éstas no sólo nos permiten conocer cuál es el destino final de los residuos que no valorizamos, como sí lo hacemos en el programa ‘De la Escuela a la Tierra’; y nos permite tomar conciencia respecto de cómo nuestras actividades generan impacto”.

Frutillar y Llanquihue

El programa cuenta con la participación de cinco establecimientos: el Liceo Ignacio Carrera Pinto, la Escuela Especial San Agustín, la Escuela de Lenguaje Santa Cruz y el Jardín Frutillita, todos de Frutillar; además de la Escuela Los Pellines de Llanquihue.

La iniciativa ha sido calificada por sus organizadores como una “enriquecedora experiencia” que permite constatar en terreno lo que pasa con la basura y ver alternativas de recuperación a través del reciclaje. Asimismo, busca instalar una cultura del reciclaje transversal, con el fin de tener un futuro mucho más limpio y cuidado.