La pronta alta médica de una niña con síndrome de Crouzon encendió la preocupación de vecinos y dirigentes sociales de la población Teniente Merino, en Puerto Montt, quienes solicitan una solución habitacional transitoria para evitar que la menor regrese a una vivienda afectada por filtraciones y humedad.

La familia habita una casa con graves daños en la techumbre, riesgo de derrumbe y problemas estructurales. La abuela de la menor, Gloria Navarro Pérez, explicó que las lluvias dejan completamente mojadas las habitaciones, situación que también afecta a otro nieto de 11 años con el mismo diagnóstico y TEA.

Debido al deterioro del inmueble, los integrantes del hogar deben dormir en la cocina o en sillones donados por vecinos, levantando las camas para proteger los colchones del agua. A ello se suma un deslizamiento de terreno en el patio trasero y el temor de que dos árboles de gran tamaño caigan sobre la vivienda.

La dirigenta Ruth Thomassen planteó que la medida más urgente es instalar una mediagua antes de que la niña salga del Hospital Regional, para que pueda llegar a un lugar seco y seguro.

Desde el municipio, el director de Dideco, Yerco Rodríguez, informó que una asistente social ya evaluó el caso para elaborar un informe destinado a Serviu Los Lagos. Además, confirmó la entrega de frazadas, colchones y nylon mientras se busca una solución habitacional definitiva.

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