Estudiado en profundidad el informe final de auditoría al procedimiento de revisión de causales de eventuales caducidades de centros de salmonicultura de la zona sur del país, creemos importante que la opinión pública no quede con la sensación de que SERNAPESCA no fiscaliza. Por ello, es importante informar a la ciudadanía que para el periodo auditado se revisaron más de mil centros con autorización vigente, control que forma parte de una de las más de 10 líneas de acción fiscalizadora que ejecutan los/as funcionarios/as de Sernapesca y que involucran materias como: pesca artesanal e industrial, acuícola de gran y pequeña escala, inocuidad de plantas de proceso, certificación de exportaciones, pesca recreativa, rescate de fauna, gestión ambiental, control estadístico de desembarque, producción y stock, fiscalización jurídica, entre otras.

Ahora bien, las observaciones en materia de caducidades son temas que efectivamente deben subsanarse, y celebramos este tipo de revisiones externas que son necesarias y así corresponden por transparencia.

No obstante, queremos relevar que el informe de contraloría evidencia, además, una situación que como AFUS hemos planteado a los diferentes gobiernos de turno y a los y las congresistas de las comisiones de pesca y acuicultura, y que es la falta de presupuesto para la Institución que fiscaliza uno de los ámbitos económicos y de seguridad alimentaria más importante para el país.

La Contraloría General de la República devela la falta de personal y la precariedad de los sistemas informáticos del Sernapesca y su equipamiento óptimo para el desarrollo de las funciones encomendadas por el Estado.