El porcentaje de padres que admite improvisar las comidas de sus hijos con lo que encuentran en casa ha subido del 51% en 2022 al 60% en 2024. Esta tendencia coincide con una disminución en la influencia de los niños sobre las decisiones de compra de alimentos, posiblemente debido a las dificultades económicas que enfrentan las familias en Chile.

Los resultados más recientes del III Observatorio Nutricional Nestlé por Niños Saludables, en colaboración con la Universidad Finis Terrae, han puesto en evidencia las percepciones de padres, madres y cuidadores sobre los hábitos alimentarios de niños y niñas en el país.

El estudio, realizado entre mayo y junio de este año, se entrevistó a 600 padres y madres de niños de 2 a 15 años. Uno de los datos más destacados es el aumento de la improvisación a la hora de preparar las comidas, con un 60% de los encuestados afirmando que suelen cocinar con lo que tienen disponible en el refrigerador. Este dato representa un aumento del 9% en comparación con años anteriores.

Transformaciones en la planificación de las comidas
Además, el informe muestra que, en promedio, dos comidas a la semana son platos preparados, comida rápida o pedidos a domicilio, lo que podría deberse a la falta de tiempo o a una planificación deficiente al cocinar. Sin embargo, la comida casera sigue siendo altamente valorada como la opción más saludable.

«La alimentación de los niños no es solo responsabilidad de los padres o cuidadores. Afrontar esta situación requiere un esfuerzo colaborativo que nos permita mejorar estas prácticas de forma gradual, promoviendo soluciones que faciliten la preparación de comidas saludables y eliminen las barreras de acceso que todavía existen», comentó Ignacia Larraechea, gerente de Nutrición, Salud y Bienestar de Nestlé Chile.

Diferencia entre percepción y realidad
Este 2024, el informe también reveló una notable diferencia entre la percepción de los padres y la realidad: más del 85% de los encuestados cree que sus hijos tienen un peso normal, mientras que las cifras oficiales muestran una realidad distinta.

El impacto de las pantallas y la actividad física
El estudio subraya además la existencia de prácticas alimentarias poco saludables entre los niños. Un 38% de ellos consume alimentos frente a pantallas durante la semana, y un 40% lo hace los fines de semana. Este comportamiento es especialmente alto en los niños de 2 a 5 años, alcanzando un 47%. Solo un 12% de los niños de este rango de edad no tiene acceso a dispositivos electrónicos.

En relación a la actividad física, el estudio revela que un 54% de los padres cree que sus hijos realizan más ejercicio que sus compañeros, un porcentaje que ha caído desde el 60% del año anterior, lo que muestra una creciente preocupación. “Es esencial que la actividad física para escolares y adolescentes esté debidamente planificada y supervisada”, afirmó Jessica Navarro, docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad San Sebastián, sede Patagonia.

Los resultados completos del estudio se pueden consultar en www.nestle.cl.