La investigación por el ataque denunciado por el exconvencional Rodrigo Rojas Vade podría tomar un nuevo rumbo, luego de que peritajes preliminares abrieran la posibilidad de que el caso sea indagado bajo la hipótesis de un eventual autoatentado.

Según antecedentes revelados en un reportaje de Teletrece, durante diligencias realizadas por la PDI en la vivienda del exconstituyente se habría encontrado una mochila que contenía una bolsa con amarras plásticas blancas y negras, similares a las que, de acuerdo con su relato inicial, habrían sido utilizadas para atarle las manos durante el supuesto ataque.

Pese a la coincidencia, los investigadores aún no han establecido conclusiones definitivas, ya que los elementos deberán ser sometidos a peritajes técnicos. Entre las diligencias pendientes se encuentra la verificación de si las amarras halladas comparten el mismo número de serie con las utilizadas en el hecho denunciado.

A ello se sumará un análisis de ADN para detectar posibles rastros biológicos que permitan determinar si existió manipulación de terceros. También será revisado el teléfono celular asociado a Rojas Vade, que habría sido encontrado en la parte posterior de un vehículo y podría aportar datos sobre movimientos o comunicaciones.

En paralelo, las pericias preliminares habrían descartado la presencia de bencina en el cuerpo del exconvencional. Lo detectado correspondería a diluyente u otros líquidos asociados a materiales de pintura presentes en su domicilio.

Con estos antecedentes, los resultados de los próximos peritajes serán claves para establecer si se trató de un ataque externo o si la investigación se orienta hacia una hipótesis distinta.