Sin autoridades entrantes se desarrollaron varias ceremonias de traspaso en delegaciones presidenciales provinciales durante el inicio del gobierno de José Antonio Kast. La situación ocurrió luego de que el Ejecutivo no informara los nombramientos antes del cambio de mando, por lo que algunos delegados salientes debieron cerrar sus funciones sin entregar el cargo a sus reemplazantes.

El escenario se repitió en provincias como Malleco, Bío Bío y Osorno, donde las autoridades finalizaron su gestión sin la presencia de quienes asumirán los puestos. En el caso del Bío Bío, el nuevo gobierno comenzó su administración sin delegado presidencial provincial, generando dudas en el ámbito político local.

Durante la jornada, el entonces delegado de Malleco, Leopoldo Rosales, concretó la entrega administrativa del cargo mediante la firma de un acta junto a dos funcionarios de carrera de la repartición, la jefa jurídica y el jefe de Administración y Finanzas. El exdelegado señaló que esperaba haber dialogado con quien lo sucedería, lo que finalmente no ocurrió.

En Osorno, en tanto, la ahora exdelegada Claudia Pailalef firmó el decreto que puso fin a su gestión, quedando el asesor jurídico como representante interino, según las instrucciones del Ministerio del Interior.

Desde el Partido Socialista del Bío Bío criticaron la situación y acusaron falta de planificación del nuevo Ejecutivo. Consultado por el tema, el Ministerio del Interior indicó que los nombramientos de delegados provinciales deberían comunicarse durante las próximas horas.

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